HAMMER FILMS


Simbología ocultista de La novia del diablo

Ceremonia de Mendes

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4. Lo siguiente es el ritual satánico. En ella vemos como Mocata y los fieles se dirigen ante una gran roca para celebrar el bautismo satánico de Simon y Tanith (Nike Arrighi), la joven novicia que está con él.

Mocata

Si observamos el símbolo que Mocata tiene sobre la túnica, aquí ampliado:

Pantáculo

Vemos que es sólamente una variación del Pantáculo de Ezequiel y el de Pitágoras que veíamos en los títulos de crédito del comienzo: en el centro del Pantáculo, donde estaba la cabeza de hombre, está ahora la del macho cabrío en un pentagrama invertido.

Detalles como este que a lo mejor no se distinguen bien durante la película, hacen que tenga un sentido real como pocas, porque es un detalle muy satánico, trastocar el sentido de, en este caso, un objeto de religión o magia blanca, como este Pantáculo, para adecuarlo a sus necesidades, como también vemos cómo detrás de Mocata está el acólito, posiblemente repartiendo incienso, como si fuera una misa católica. Ese sacrilegio que muestra la película imitando los procedimientos cristianos es otra de las importantes contribuciones que hace esta película al cine de películas satánicas.

Pero hay de lo contrario también, como se mencionó anteriormente al nombrar la Cábala y las claves apocalípticas. Desconcierta un poco ver tantas túnicas blancas, lo que da a entender cierta forma de ritual más pagano (druida no quedaría mal) que satánico, claro que todos los indicios nos han ido revelando lo satánico. En las ceremonias satánicas el negro casi es fundamental. Digo casi porque como aquí vemos, es el blanco el elemento destacable. No obstante, aunque no es un detalle que perjudique excesívamente a la película, claramente llama la atención. Puede que sea debido a una mezcolanza extraña de ideas que suelen cometerse cuando se intenta recrear unas ceremonias secretas y ocultistas como estas, y es curioso que ocurra precisamente aquí, en una con tantos detalles ocultistas acertados, como vimos en la anterior foto sin ir más lejos.

Ritual

La ceremonia sigue: vemos el sacrificio ritual del macho cabrío como describió Levi en su procedimiento (bajo música de Drácula de James Bernard, que conste, que es la que suena de fondo). Los fieles lo celebran y se sigue con el banquete y la orgía de rigor que en toda recreación de ceremonia satánica o pagana suelen incluir. (1)

Sacrifico ritual Celebración Banquete Mocata

Un buen detalle las velas negras, propias de un ritual satánico, con Mocata mirando como se divierten sus fieles, y aparece el jefe, que no es Mocata sino este:

La cabra de Mendes

Aclamado como Baphomet, la cabra de Mendes, el Cabrón de Mendes como grita Richleau, el ídolo que Eliphas Levi describe con tanta minuciosidad en su libro. Aquí vemos que desaparecen los pechos femeninos y el caduceo y otros detalles que describe Levi como las escamas, pero queda la desagradable cabeza de chivo. Tras ella, Eddie Powell.

La cabra de Mendes

Que lógicamente es destruido por un crucifijo lanzado por Rex. El crucifijo es claramente el arma más importante en toda película de terror y nunca pierde su carisma, tanto como arma arrojadiza como arma defensiva. Qué sería de películas como Drácula sin un crucifijo.

Ataque Explosión

La explosión tiene poco de ocultista y más de seguir los cánones del entretenimiento de películas, pero no viene mal.

Nota aclaratoria:

(1) Eliphas Levi comenta en Dogma y ritual de la Alta magia, capítulo XV del Ritual, que en las orgías del aquelarre se usan sustancias y preparaciones empleadas para poder ver a través de la luz astral (ver página 5 de este artículo) que es el receptáculo de las formas: cuando se evocan con la razón, esas formas se producen con armonía, pero evocadas por la locura, se aparecen desordenadas y monstruosas. Tal es el origen de los fantasmas del aquelarre.

Señala que la persona capaz de entregarse a la nigromancia negra y a cometer actos de sacrilegio y asesinatos, está ya dispuesta a todas las quimeras y a todos los fantasmas. Para un gran número de ellos, el Sabbath sólo era una pesadilla en que los sueños parecen realidades y que ellos mismos se procuraban por medio de brebajes, fricciones y fumigaciones narcóticas, como observamos aquí y en muchas variantes de estos rituales que Hammer Films hizo.Los ungüentos de brujas para conseguir estos fines se componían de una mezcla de opiáceos, la médula del cáñamo verde o laurel, y manteca o sangre de ciertas aves nocturnas (aunque otro autor señala la manteca de niño, según Levi es poco cercana a la realidad) que mezclados entre sí y junto a la ceremonia del Sabbath ataca la imaginación y determina la dirección de los sueños.

Mocata


Creado el 12 abril, 2014.