El castillo Vogelod


Cine alemán

Historia breve del cine alemán desde el cine mudo a los comienzos del cine sonoro.

Nosferatu, Fausto, Metrópolis, El Dr. Mabuse, son clásicos creados por una de las corrientes cinematográficas más importantes del siglo XX: el expresionismo alemán. La industria del cine alemán se erigió en el período de entreguerras, instaurada la República de Weimar, como uno de los pilares cinematográficos más importantes de la época.

Sus películas triunfaban en el extranjero, innovaban técnicamente y sorprendían. Sus historias de terror, sus críticas sociales y su realismo estaban muy lejos de lo que podría llamarse convencional. Gracias a inventos cómo la cámara en movimiento, una clara muestra es El último de F.W.Murnau, las imágenes dejaron de ser estáticas para mostrar vida y alma.

Compañías de cine como Gloria-Fil, Rex-Film, o UFA, creada en noviembre de 1917 y que tras diversos cambios motivados por los intereses políticos que ha sufrido Alemania durante su historia, sigue actualmente, crearon los clásicos que aun hoy siguen sorprendiendo y maravillando.

El expresionismo alemán comenzó básicamente con El gabinete del Dr. Caligari de Robert Wiene, aunque hubo titubeos previos de lo que llegaría a conocerse como expresionismo. El actor y director Paul Wegener con El estudiante de Praga (1913), insufló la idea del transfondo del "yo" en su vertiente fantástica, donde un joven vendía su alma a Satanás a cambio de dinero para así poder conseguir a la mujer que ama. Aunque los niveles estéticos del film quedan lejos de futuras realizaciones, mostró resquicios del futuro expresionismo que vendría.

En El Golem (1915), Paul Wegener recreaba una historia medieval de origen judío, en la cual el rabino de Praga crea una estatua de arcilla y le da vida, poniendo un signo mágico en su corazón. Esta historia le serviría para otras versiónes que realizó en 1917 y 1920 sobre el mismo tema, siendo la de 1920 la que nos ha llegado a nosotros.

Del alba a medianoche

Del alba a medianoche

Homunculus, de Otto Rippert, creada en 1916 durante la Primera Guerra mundial, melodrama de temática fantástica dividido en seis partes y desgraciadamente película perdida, contaba la historia de un hombre que odia a la humanidad y llega a ser dictador de un gran país. Otra película perdida, El otro de Max Mack, realizada en 1913, un hombre tras sufrir una caida de caballo ve como resurge su otro "yo" que lo lleva a cometer un delito. Recreaba una historia parecida a la del Dr. Jekyll y Mr. Hyde de la novela de Robert Louis Stevenson.

Tras estos titubeos, llegó en 1920 El Gabinete del Dr. Caligari de Robert Wiene, la película que inició realmente la corriente expresionista. Con guión creado por el checo Hans Janowitz y Carl Mayer, fue concebida en su origen como una crítica a la autoridad. Pero tras cambios en el guión, la película, a la que se añadió un prólogo y un epílogo que no estaban en el guión inicial, produjo el efecto contrario, y el resultado fue un film conformista, donde se mostraba la glorificación de la autoridad y sólo un loco (en este caso, el protagonista del film) podía ir en contra de ella. Además tiene un gran valor artístico, con decorados pintados que reflejaban la psique humana. Una psique humana atormentada, una "realidad" a nivel de subconsciente que causó un gran impacto en el momento de su estreno.

Un talentoso director, F. W. Murnau, tras una serie de películas en las que fue desarrollando su técnica y su estilo, se sintió atraido por el cine de terror, y creó una de las obras primigenias de este género, la conocida Nosferatu el vampiro en 1922. Película que unía dos estilos, el expresionismo y el romanticismo, se ha convertido en uno de los pilares del cine de terror de todos los tiempos.

En El hombre de las figuras de cera (1924) de Leo Birinsky y Paul Leni, la temática fantástica no viene de algo sobrenatural, sino de la realidad más dolorosa. Dividida en episodios, a veces como una especie de ensueño, la relajación queda anulada por la historia del psicópata Zar de Rusia Iván el Terrible, o la presencia de Jack el Destripador.

En Del alba a medianoche (1920), los decorados exprimen al máximo todas las ideas expresionistas. La historia sin embargo muestra unas tendencias realistas que serían más comunes a medida que pasaran los años. Un cajero de banco derrocha su dinero en prostitutas y clubs nocturnos, y al final se suicida para evitar a la policía. El mensaje aquí comienza a ser claro, y es que es mejor quedarse en la seguridad del hogar burgués, que vivir aventuras. La idea de la calle, pues de eso se trata, sería un leit-motiv común más adelante.

Algo tan propio de la mente alemana como la idea del Destino, queda reflejada también en una serie de películas del director vienés afincado en Alemania, Fritz Lang. En Las tres luces (1921), película dividida en episodios, las acciones del tirano son dictados del Destino, y en Los Nibelungos (1923-1924), recreación del poema El Cantar de los Nibelungos, el Destino se manifiesta por medio de pasiones e instintos ingobernables.

Escalera de servicio

Escalera de servicio

Al contrario, la idea de los instintos liberados de las maquinaciones del Destino, se plasman en una serie de películas creadas por el guionista Carl Mayer. En la expresionista Genuine (1920) de Robert Wiene, realizada tras Caligari, Genuine es una vampiresa que se dedica a enamorar y arruinar a todo hombre que conozca. Vampiresa en el sentido de mujer fatal, no en el de bebedora de sangre.

En Escalera de servicio (1921) se repitió el motivo que inició Del alba a medianoche, un motivo que sería conocido como realismo, alejándose, aunque con influencias estéticas, del expresionismo. Dirigida por Leopold Jessner y Paul Leni, una criada recibe cartas de su prometido. El cartero que se las lleva está enamorado de ella e intercepta las cartas de su prometido. El cartero mata al amante con un hacha y la muchacha sube al tejado y se arroja a la calle. Una historia así sólo pudo causar impresión.

De ese mismo año es también El rail de Lupu Pick, otro dramón de órdago que cuenta la historia de un guardavías que vive con su mujer y su hija en una serranía boscosa y cubierta de nieve. Un día llega un inspector ferroviario que seduce a la hija. La madre los descubre en la intimidad y se adentra en la noche fría para rezar frente a una imagen y muere por congelación. El padre estrangula al inspector y es detenido. La hija enloquece.

En La noche de San Silvester (1923) también de Lupu Pick, un matrimonio vive con la suegra del esposo en la misma casa. La suegra odia a la mujer de su hijo. La mujer, cansada, le pide a su marido que le diga a su madre que se vaya de casa. El hombre no puede hacerlo y se suicida.

El rail

El rail

Esta temática realista que refleja la idea de los instintos, alejada de la temática fantástica aun con ciertos toques expresionistas, y que nos muestra a la baja clase media como criaturas oprimidas y atormentadas, llega a su cumbre con una de las mejores películas de la época. A diferencia del expresionismo, con las películas realistas se dejan los estudios y comienza a rodarse en exteriores. Carl Mayer escribió de nuevo el guión, y fue dirigida por F. W. Murnau: El último (1924) cuenta la historia de un portero de hotel, interpretado por Emil Jannings, que es despedido y mandado a los lavabos como cuidador de los baños. Le oculta a su familia que ya no es portero de hotel, pero un día lo descubren. Se descubren innovaciones técnicas como la cámara en movimiento.

F. W. Murnau, tras realizar su célebre Nosferatu el vampiro se sintió atraido por ese realismo y el tema de la calle, y realizó El nuevo Fantomas en 1922, donde un petimetre se enamora de una joven que lo lleva a su perdición. Su vida se arregla cuando encuentra a su verdadero amor, una amiga que lo amaba en secreto, y vive con ella en la tranquilidad del hogar. En el apartado técnico, por primera vez se incorpora la cámara desencadenada, que es la cámara en movimiento, a diferencia de lo que era habitual entonces que era una cámara estática.

En 1923, Sombras de Arthur Robison, con un gran componente expresionista, evoca casos típicos de tratamiento psicoanalítico, en la cual unos invitados son hipnotizados y el anfitrión quiere que apuñalen a su mujer. Este mismo año, en La calle de Karl Grune, se refleja la idea de que la calle es el caos, y el caos un medio que termina en el reino de la policía, la autoridad, la única justa y sabia: un burgués quiere conocer la vida nocturna de la ciudad y lo implican en un caso de asesinato. Intenta suicidarse, pero una vez comprobada su inocencia, vuelve a su casa con su esposa y a su tranquilo y rutinario hogar. Se califica a la calle como un lugar donde gobierna la ley de la jungla y la felicidad es perseguida en el juego y en fútiles aventuras sexuales.

Tartufo

Tartufo o el hipócrita

Otro de los estilos que surgió en el cine alemán fue el Gran Estilo, películas a las que Siegfried Kracauer describía de la siguiente manera "estas películas descansaban frecuentemente en el encanto de hermosas puestas en escena para ocultar su vacuidad. Todo eran adornos. Ayudaba a adormecer la conciencia social". Tartufo o el hipócrita (1925) de F. W. Murnau, se rodó tras el éxito mundial de El último, y seguía este gran estilo. De nuevo Emil Jannings en esta versión de la novela de Moliere que no entusiasmó demasiado.

Ese mismo año, F. W. Murnau rodó su última película en Alemania, la superproducción Fausto basada en la historia de Goethe, y considerada la última película expresionista del momento. No tuvo éxito y casi arruina a los estudios UFA, pero tiene buenos efectos visuales muy adelantados para la época.

Los Kulturfilme eran películas documentales, producidas por UFA desde 1924 que consiguieron una gran demanda en el mercado internacional. Entre otros, El camino de la fuerza y la belleza de 1925, que promovía el deporte y se remontaba también a los tiempos romanos y griegos.

Recogiendo el testigo lanzado por La calle (1923) de Karl Grune, en la que la temática básica era que un burgués se convertía en rebelde y abandonaba la seguridad de su hogar para luego someterse otra vez a las exigencias de la vida convencional, surgieron las "películas de la calle". Sin embargo diferían en un punto de la de Krune: la calle era ahora un lugar que acogía las virtudes que habían desertado de la sociedad burguesa.

Tres páginas de un diario

Tres páginas de un diario

En La calle sin alegría (1925) de G. W. Pabst, una joven mata a la amante de su prometido y cuando acusan a su novio, confiesa su crimen ante el juez para borrar la sospecha de que su prometido es el asesino. Película protagonizada por una bella Greta Garbo y la danesa Asta Nielsen, la cual sus escenas fueron mayoritariamente cortadas cuando se proyectó la película en Norteamerica para dar más presencia a Greta Garbo. En La tragedia de la calle (1927) de Bruno Rahn, una vieja prostituta conoce a un burgués que ha abandonado la casa de sus padres y vive en la calle. Lo lleva a su casa y se enamora de él. Pero la prostituta se suicida cuando su proxeneta mata al amor verdadero del joven, otra prostituta. El joven retorna a su hogar donde llora desconsolado en el regazo de su madre.

Asfalto (1929) de Joe May, contaba la historia de una ladrona que seduce a un policía. Este se enamora de ella, y cuando el policía es acusado de asesinar al amante de la ladrona, esta acude a la policía confesando su complicidad. El policía es liberado y ella entra en la carcel.

La Nueva objetividad o nuevo realismo tuvo su exponente máximo en el director austríaco G. W. Pabst. La nueva objetividad no se comprometía con nada. Existe un cinismo, resignación, desilución por las cosas que suceden aldrededor, mostrándolas simplemente. En El misterio de un alma (1926) Pabst mostraba una historia verdadera de un caso de psicoanálisis. Algunas imágenes oníricas y una historia que mostraba la efectividad del psicoanálisis freudiano. Un hombre, Werner Krauss, tiene miedo de utilizar cuchillos, pues cree que si coge uno matará con él a su mujer.

Sendas del pecado (1928) cuenta la historia de una joven millonaria, interpretada por Brigitte Helm, aburrida de su vida con su esposo, y decide ir a un club nocturno con la compañía de unos amigos, mientras que su marido no lo aprueba. La siguiente de Pabst es seguramente la más conocida, el melodrama que cuenta la historia de la prostituta Lulú en La caja de Pandora (1929) con la norteamericana Louise Brooks como Lulú. Ese mismo año, rodaría Tres páginas de un diario también con Louise Brooks, que interpretaba a una joven que tras quedarse embarazada, es mandada a un reformatorio como castigo. Allí conoce a una joven prostituta de la que se hace amiga. Cuando ambas escapan con la ayuda de un amigo, ejercen la prostitución en un club de alterne.

Spione

Spione

Retomando el tema del fantástico, Fritz Lang rodaría en 1927 una de las primeras películas de ciencia ficción de la historia del cine: Metrópolis que mostraba el expresionismo arquitectónico del director. Una obra con importantes efectos especiales para la época y que se convirtió en un clásico. Lang siguió con Spione (1928) película de espías, y con otra de ciencia ficción La mujer en la Luna (1929).

En 1926 se hizo otra versión del estudiante de Praga. Esta vez dirige Henrik Galeen y la protagonizaba Conrad Veidt y Werner Krauss. La película muestra aun la influencia expresionista, con sombras alargadas y un caracter fúnebre y oscuro durante toda la película. Pero el realismo ya se había impuesto con fuerza, dando especial importancia a la vida en la calle. Las películas llamadas cross-section, de caracter documental, como Las aventuras de un billete de diez marcos (1926), Berlín, sinfonía de una gran ciudad (1927), Mercado de Berlín (1929) y Hombres del domingo (1930) mostraban a los berlineses en escenas cotidianas, pasando un día libre, comprando su productos y viviendo el día a día. Vistas actualmente resultan un documento impactante de como era la vida prehitleriana en Berlín.

Accidente

Accidente

Accidente de 1929 es uno de los filmes alemanes más radicales. Un burgués encuentra una moneda en la calle, y la apuesta a los dados en una taberna. Gana, pero al salir ve que lo sigue un ladrón, y se oculta en un edificio. Aparece entonces una prostituta que lo sube a su habitación, y cuando el hombre cree que ha tenido suerte, el proxeneta de la prostituta aparece y le roba la cartera. Al final termina en un hospital con la cabeza vendada. El film fue prohibido por su efecto brutalizador y desmoralizador.

En el mismo año de Accidente surgieron películas de caracter izquierdistas, la mayoría socialistas, como Así es la vida de Carl Junghans, cuyo mensaje final es de resignación ante las penurias de la vida, o Jenseits der Strasse de Leo Mittler, que trataba el tema del paro, ambas de 1929.

La nueva objetividad y su falta de compromiso social comenzó a desmoronarse a partir de 1930. Desaparecen las películas de la calle y surgen películas críticas con la sociedad burguesa como El Angel Azul (1930) de Josef von Sternberg, o que median entre la anarquía y la autoridad M, el vampiro de Düsseldorf (1931) de Fritz Lang. En El testamento del Dr. Mabuse (1933), Lang critica a los nazis. Carbón (1931) de Pabst es una evolución hacia causas sociales; La comedia de la vida también de Pabst, es una aproximación a la marcha revolucionaria pero con titubeos.

La comedia de la vida

La comedia de la vida

Todo este maremagnum de creatividad y desarrollo, quedó interrumpido de golpe con la llegada de los nazis al poder en 1933. Antes de la llegada de Hitler, ya existían tendencias pronazis en algunas películas, como en algunas de montaña. Tras la llegada al poder de Hitler, la industria del cine se puso al servicio del nuevo régimen. Con su llegada, se puso punto y final a la época dorada del cine alemán, que no resurgiría de sus cenizas hasta bien entrado los años 60, con directores como Werner Herzog, o Rainer Werner Fassbinder. Pero como suelen decir, es otra historia.

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Datos técnicos de las películas mencionadas en el artículo

Der Student von Prag (El estudiante de Praga), 1913.
Director: Stellan Rye, Paul Wegener.
Decorados: Robert A. Dietrich y K. Richter.
Cámara: Guido Seeber.
Intérpretes: Paul Wegener, John Gottowt, Grete Berger, Lyda Salmonova.

Der Golem (El Golem), 1915.
Director: Paul Wegener y Henrik Galeen.
Decorados: Robert A. Dietrich y Rochus Gliese.
Cámara: Guido Seeber.
Intérpretes: Paul Wegener, Henrik Galeen, Lyda Salmonova.

Homunculus, 1916.
Director: Otto Rippert.
Cámara: Carl Hoffmann.
Intérpretes: Olaf Fønss, Lia Borré, Josef Bunzl, Maria Carmi.

Das Kabinett des Dr. Caligari (El Gabinete del Dr. Caligari), 1920.
Director: Robert Wiene.
Decorados: Walter Röhrig, Walter Reimann y Hermann Warm.
Guión: Carl Mayer y Hans Janowitz.
Cámara: Willy Hameister.
Vestuario: Walter Reimann
Intérpretes: Werner Krauss, Conrad Veidt, Friedrich Feher, Lil Dagover, Hans Heinrich von Twardowski.

Genuine, 1920.
Director: Robert Wiene.
Decorados: César Klein.
Guión: Carl Mayer.
Cámara: Willy Hameister.
Intérpretes: Fern Andra, Hans Heinrich von Twardowski, Ernst Gronau, Harald Paulsen.

Von morgens bis Mitternacht (Del alba a medianoche), 1920.
Director: Karl Heinz Martin.
Decorados: Robert Neppach.
Guión: Martin y Herbert juttke, según la obra de Georg Kaiser.
Cámara: Carl Hoffmann.
Intérpretes: Ernst Deutsch, Erna Morena, Roma Bahn, Adolf E. Licho, Hans Heinrich von Twardowski.

Hintertreppe (Escalera de servicio), 1921.
Director: Leopold Jessner y supervisado por Paul Leni.
Decorados: Paul Leni.
Guión: Carl Mayer.
Cámara: Karl Hasselmann, W. Hameister..
Intérpretes: Henny Porten, William Dieterle, Fritz Kortner.

Der müde tod (Las tres luces), 1921.
Director: Fritz Lang.
Decorados: Robert Herlth, Walter Röhrig y Hermann Warm.
Guión: Fritz Lang y Thea von Harbou.
Cámara: Fritz Arno Wagner y Erich Nietzschmann.
Intérpretes: Lil Dagover, Walter Janssen, Bernhard Goetzke, Hans Sternberg, Karl Rückert.

Scherben (El raíl, Raíles), 1921.
Director: Lupu Pick.
Guión: Carl Mayer.
Cámara: Friedrich Weimann.
Intérpretes: Werner Krauss, Edith Posca, Hermine Strasmann-Witt, Paul Otto.

Nosferatu (Nosferatu el vampiro), 1922.
Director: F. W. Murnau.
Decorados y vestuario: Albin Grau.
Guión: Henrik Galeen.
Cámara: Fritz Arno Wagner.
Intérpretes: Max Schreck, Gustav von Wangenheim, Greta Schröder, Alexander Granach.

Phantom (El nuevo Fantomas), 1922.
Director: F. W. Murnau.
Decorados: Hermann Warm y Czerwonski.
Guión: Thea von Harbou y Twardowsky.
Cámara: Axel Graatkjär y Th. Ouchakoff.
Intérpretes: Alfred Abel, Grete Berger, Lil Dagover, Lya De Putti, Anton Edthofer.

Schatten (Sombras), 1923.
Director: Arthur Robison.
Decorados y vestuario: Albin Grau.
Cámara: Fritz Arno Wagner y Hugo von Kaweczynski.
Intérpretes: Alexander Granach, Max Gülstorff, Lilli Herder, Rudolf Klein-Rogge, Fritz Kortner.

Siegfrieds tod (La muerte de Sigfrido)- Nibelungen I, 1923.
Director: Fritz Lang.
Decorados: Otto Hunte, Kettelhut y Vollbrecht.
Guión: Fritz lang y Thea von Harbou.
Cámara: Carl Hoffmann y Günther Rittau.
Vestuario: P. G. Guderian.
Intérpretes: Paul Richter, Gertrud Arnold, Margarete Schön, Hanna Ralph, Theodor Loos.

Die strasse (La calle), 1923.
Director: Karl Grune.
Decorados: Karl Görge-Prochaska y Ludwig Meidner.
Cámara: Karl Hasselmann y Walter Weisse.
Intérpretes: Anton Edthofer, Aud Egede Nissen, Leonhard Haskel, Lucie Höflich, Max Schreck.

Sylvester (La noche de San Silvester), 1923.
Director: Lupu Pick.
Decorados: Robert Dietrich.
Guión: Carl Mayer
Cámara: Guido Seeber.
Intérpretes: Eugen Klöpfer, Edith Posca, Frida Richard, Karl Harbacher.

Kriemhilds rache (La venganza de Crimilda)- Nibelungen II, 1924.
Director: Fritz Lang.
Decorados: Otto Hunte, Kettelhut y Vollbrecht.
Guión: Fritz lang y Thea von Harbou.
Cámara: Carl Hoffmann y Günther Rittau.
Vestuario: P. G. Guderian.
Intérpretes: Margarete Schön, Gertrud Arnold, Theodor Loos, Hans Carl Mueller, Erwin Biswanger.

Der letzte Mann (El último), 1924.
Director: F. W. Murnau.
Decorados: Herlth y Röhrig.
Guión: Carl Mayer.
Cámara: Karl Freund.
Intérpretes: Emil Jannings, Maly Delschaft, Max Hiller, Emilie Kurz.

Das Wachsfigurenkabinett (El hombre de las figuras de cera), 1924.
Director: Leo Birinsky y Paul Leni.
Decorados: Paul Leni y Ernst Stern.
Guión: Henrik Galeen.
Vestuario: Ernst Stern.
Cámara: Helmar Lerski.
Intérpretes: Emil Jannings, Conrad Veidt, Werner Krauss, William Dieterle.

Die freudlose gasse (La calle sin alegría / Bajo la máscara del placer), 1924.
Director: G. W. Pabst.
Decorados: Erdmann y Sohnle.
Cámara: Guido Seeber, Oertel y Lach.
Intérpretes: Greta Garbo, Werner Krauss, Asta Nielsen, Lya Mara.

Tartuff (Tartufo o el hipócrita), 1925.
Director: F. W. Murnau.
Decorados: B. F. Werndorff.
Cámara: Karl Freund.
Intérpretes: Hermann Picha, Emil Jannings, Werner Krauss, Lil Dagover.

Faust (Fausto), 1926.
Director: F. W. Murnau.
Decorados: Herlth y Röhrig.
Guión: Hans Kyser.
Cámara: Carl Hoffmann.
Intérpretes: Gösta Ekman, Emil Jannings, Camilla Horn, Frida Richard, William Dieterle.

Geheimnisse einer Seele (El misterio de un alma), 1926.
Director: G. W. Pabst.
Decorados: Ernoe Metzner.
Cámara: Seeber, Oertel y Lach.
Intérpretes: Werner Krauss, Ruth Weyher, Ilka Grüning, Jack Trevor, Pavel Pavlov.

Der student von Prag (El estudiante de Praga), 1926.
Director: Henrik Galeen.
Decorados: Hermann Warm.
Cámara: Günter Krampf.
Intérpretes: Conrad Veidt, Werner Krauss, Agnes Esterhazy, Eliza la Porta.

Die Abenteuer eines Zehnmarkscheines (Las aventuras de un billete de diez marcos), 1926.
Director: Berthold Viertel.
Guión: Béla Balázs.
Cámara: Robert Baberske, Helmar Lerski.
Intérpretes: Agnes Mueller, Mary Nolan, Walter Franck, Werner Fuetterer.

Metropolis (Metrópolis), 1927.
Director: Fritz Lang.
Decorados: Otto Hunte, Kettelhurt, Vollbrecht.
Guión: Thea von Harbou.
Escultura: Schulze-Mittendorf.
Cámara: Karl Freund, Günther Rittau.
Música: Gottfried Huppertz.
Intérpretes: Alfred Abel, Gustav Fröhlich, Rudolf Klein-Rogge, Fritz Rasp, Theodor Loos.

Berlin, die Sinfonie einer Grosstadt (Berlín, sinfonía de una ciudad), 1927.
Director: Walter Ruttmann.
Guión: Carl Mayer.
Cámara: Karl Freund, Ruttmann, Reimar Kuntze, Robert Baberske y Laszlo Schäffer.

Dirnentragödie (La tragedia de la calle), 1927.
Director: Bruno Rahn.
Decorados: C. L. Kirmse.
Cámara: Guido Seeber.
Intérpretes: Asta Nielsen, Hilde Jennings, Oskar Homolka, Werner Pittschau, Hermann Picha.

Spione, 1928.
Director: Fritz Lang.
Decorados: Otto Hunte y Vollbrecht.
Guión: Fritz lang y Thea von Harbou.
Cámara: Fritz Arno Wagner.
Intérpretes: Rudolf Klein-Rogge, Gerda Maurus, Lien Deyers, Louis Ralph.

Asphalt (Asfalto), 1929.
Director: Joe May.
Decorados: Erich Kettelhut.
Cámara: Günther Rittau.
Intérpretes: Albert Steinrück, Else Heller, Gustav Fröhlich, Betty Amann.

Die Büchse der Pandora (La caja de Pandora / Lulú), 1929.
Director: G. W. Pabst.
Decorados: Andrei Andreiev.
Cámara: Günter Krampf.
Intérpretes: Louise Brooks, Fritz Kortner, Francis Lederer, Carl Goetz, Krafft-Raschig.

Uberfall (Accidente), 1929.
Director: Ernoe Metzner.
Cámara: Ernoe Metzner.
Intérpretes: Kurt Gerron, Hans Casparius.

Die Frau im mond (La mujer en la Luna), 1929.
Director: Fritz Lang.
Decorados: Hunte, Hasler y Vollbrecht.
Guión: Fritz Lang y Thea von Harbou.
Cámara: Curt Courant, Oskar Fischinger y Otto Kanturek.
Intérpretes: Klaus Pohl, Willy Fritsch, Gustav von Wangenheim, Gerda Maurus, Fritz Rasp.

Markt am Wittenbergplatz (Mercado de Berlín), 1929.
Director: Wilfried Basse.

Jenseits der Strasse, 1929.
Director: Leo Mittler.
Decorados: Scharfenberg y Haaker.
Cámara: Friedl Behn-Grund.
Intérpretes: Lissy Arna, Sig Arno, Fritz Genschow, Friedrich Gnas.

So ist das leben (Así es la vida), 1929.
Director: Carl Junghans.
Decorados: Ernst Meiwers.
Cámara: Laszlo Schäffer.
Intérpretes: Vera Baranovskaya, Theodor Pistek, Mána Zenísková, Wolfgang Zilzer.
Película rodada en Praga.

Tagebuch einer Verlorenen (Tres páginas de un diario), 1929.
Director: G. W. Pabst.
Decorados: Ernoe Metzner.
Cámara: Sepp Allgeier.
Intérpretes: Louise Brooks, André Roanne, Josef Rovensky, Fritz Rasp.

Menschen am Sonntag (Hombres del domingo), 1929.
Director: Curt Siodmak, Robert Siodmak, Edgar G. Ulmer, Fred Zinnemann.
Guión: Curt Siodmak, Robert Siodmak, Edgar G. Ulmer, Billy Wilder.
Cámara: Eugen Schüfftan.
Intérpretes: Erwin Splettstößer, Brigitte Borchert, Wolfgang von Waltershausen, Christl Ehlers, Annie Schreyer.

Der blaue Engel (El ángel azul), 1930.
Director: Josef von Sternberg.
Decorados: Otto Hunte.
Cámara: Günther Rittau.
Intérpretes: Emil Jannings, Marlene Dietrich, Kurt Gerron, Rosa Valetti.
Película sonora.

Die Dreigroschenoper (La comedia de la vida / La ópera de tres peniques), 1931.
Director: G. W. Pabst.
Decorados: Andreiev.
Guión: Leo Lania, L. Vayda y Bela Balazs.
Cámara: F. A. Wagner.
Intérpretes: Rudolf Forster, Carola Neher, Reinhold Schünzel, Fritz Rasp, Valeska Gert.
Película sonora.

Kameradschaft (Carbón), 1931.
Director: G. W. Pabst.
Decorados: Ernoe Metzner y Vollbrecht.
Guión: Ladislaus Vayda y Peter Martin Lampel.
Cámara: Fritz Arno Wagner y Robert Baberske.
Intérpretes: Alexander Granach, Fritz Kampers, Ernst Busch, Elisabeth Wendt.
Película sonora.

M. (M, el vampiro de Düsseldorf), 1931.
Director: Fritz Lang.
Decorados: Otto Hasler.
Guión: Fritz Lang y Thea von Harbou.
Cámara: Fritz Arno Wagner y G. Rathje.
Intérpretes: Peter Lorre, Ellen Widmann, Inge Landgut, Otto Wernicke, Theodor Loos.
Película sonora.

Das testament des dr. Mabuse (El testamento del Dr. Mabuse), 1933.
Director: Fritz Lang.
Decorados: Emil Hasler y Vollbrecht.
Guión: Fritz Lang y Thea von Harbou.
Cámara: Fritz Arno Wagner.
Intérpretes: Rudolf Klein-Rogge, Thomy Bourdelle, Karl Meixner, Jim Gérald, Monique Rolland.
Película sonora.

Bibliografía:
Siegfried Kracauer, "De Caligari a Hitler: una historia psicológica del cine alemán" - Paidós Comunicación 73 Cine, 1985.
Lotte H. Eisner "La pantalla demoníaca" - Cátedra: Signo e imagen, 1996.