PELÍCULAS


Deporte mortal (Deathsport) 1978

Tras una guerra nuclear el mundo ha caído en el caos. Un Guía de la pradera, guerrero, Kaz Oshay (David Carradine), es hecho prisionero junto a otros de su tribu, como la joven Deneer (Claudia Jennings), y son obligados a luchar en una lucha de motos que llaman máquinas de la muerte. Si ganan seran liberados. Consiguen ganar y huir pero son perseguidos por Ankar Moor (Richard Lynch) esbirro del soberano.

Deporte mortal

Ciencia ficción post apocalíptica de New World Pictures, la productora de Roger Corman. Deporte mortal es una película trepidante, con motos de motocross retocadas para que tengan imagen futurista, no están muy bien conseguidas estéticamente, la verdad, pero es lo de menos, lo más es violenta, con bastantes explosiones aunque con sentido (si se estrellan en bidones de gasolinas es normal que exploten tantas cosas) y gente ardiendo y muchas persecuciones en motos.

El reparto está bien, sobre todo David Carradine, que hace de guerrero, un papel recurrente en su carrera desde el lejano Kung-fu. Carradine haría años después un personaje parecido a este, de solitario guerrero espada en mano, en otras producciones de Roger Corman, su famosa serie de películas de Espada y Brujería realizadas en coproducción entre Argentina y EEUU, donde Carradine era "el oscuro" en El guerrero y la hechicera (1984) y más tarde otra vez "el oscuro" en Wizards of the Lost Kingdom II (1989), aunque en esta de las carreras de motos tiene mejor fortuna y más sentido del drama y logra crear un caracter fuerte y con personalidad creíble, se codea con Claudia Jennings, mujer sexy que también logra meterse en el papel de guerrera de forma convincente.

El malo es habitual en estos papeles de villano, Richard Lynch [Cromwell, el rey de los bárbaros (1982)]. La ciudad futurista está lograda, hay desnudos femeninos naturales de los que quedan bien, y está logrado el ambiente de opresión y hay torturas convincentes. Mejor película de lo que podria parecer, Deporte mortal tiene muy mala fama como suele suceder, en cierto modo sigue el estilo de otra de Carradine y de Roger Corman, La carrera de la muerte del año 2000 (1975), que es de carreras de automóviles ambientada en un mundo futuro bastante violento (con un joven Sylvester Stallone antes de dar el campanazo con Rocky).

Perseguido Rollerball ¿Un futuro próximo?

Arnold Schwarzenegger preparado para jugar en Perseguido / James Caan luchando por su vida en Rollerball ¿Un futuro próximo?

Es muy propio de la ciencia ficción el tema futurista de estas competiciones de violentos juegos, que se asemejan a los juegos de gladiadores de la antigua Roma. Variaciones del tema hay tantas como películas hay, quizás de entre todas ellas la que más reconocimiento tiene sea Rollerball ¿Un futuro próximo? (1975) donde se compite por una bola de acero en un juego con motos y patines en un circuito cerrado, y donde los corredores pueden luchar hasta la muerte. En otra de juegos de muerte, Perseguido (1987), de Arnold Schwarzenegger, y dirigida por Paul Michael Glaser, el antiguo Starsky de la serie de policías de Starsky y Hutch (1975–1979), Schwarzenegger participa a la fuerza en un concurso de televisión donde se lucha a muerte contra motos, automóviles y toda clase de armas.

Deporte mortal

Hay que indicar que Deporte mortal no consiste sólo en la competición mortal, que en puridad se reduce a un pequeño intervalo de la historia, y vemos más de la huida por la campiña y lo dicho, trepidantes y violentas secuencias de persecuciones en motos, donde hay una gran cantidad de extras ardiendo y teniendo accidentes. Hay también unos dialogos filosóficos, no muy abundantes, pero en cierta medida con sentido. Otra cosa a destacar es la adivinación que hace Deneer oteando el espacio donde ha sucedido el secuestro de una niña miembro de la tribu. Es como la curiosa técnica que usaba Moris Klaw, el detective de lo oculto creado por el escritor Sax Rohmer, el autor de las novelas de Fu-Manchú, una técnica que consistía en captar los pensamientos que se quedan en el aire en el lugar donde ha sucedido un acto violento, que podría llamarse también energía residual y que es captada por una mente capaz de ello (es el truco que usan también los mediums, por ejemplo, cuando entran en una habitación y anuncian sus visiones y sensaciones).

Deporte mortal

Para terminar, otra tribu que sale en ese mundo post apocalíptico son los mutantes caníbales, en este caso, no aportan mucho a la historia pero bueno, ahí están también. Como director puede que Deporte mortal sea lo mejor que hizo Allan Arkush [quizás junto a la comedia El club de los chalados II (1988)], un director que ha desarrollado su carrera en el medio televisivo y para Nicholas Niciphor, que también dirige y escribe el guión, fue la única que hizo. Duración aproximada: 82 minutos.