HAMMER FILMS


Películas

Drácula y las mellizas (Twins of evil) 1971

Tercera película basada en la familia Karnstein, de la productora Hammer. Las dos anteriores fueron Las amantes del vampiro (1970) y Lust for a vampire (1971). Esta tercera película se sitúa en un pequeño pueblo atemorizado por las supersticiones y la opresión. Gustav Well es un puritano que en todo ve la presencia del Diablo. Su mala entendida religiosidad le lleva a quemar a toda jovencita o viejo que se encuentre por los caminos, ayudado por una cuadrilla de puritanos tan retorcidos como él.

Drácula y las mellizas Drácula y las mellizas

Por otro lado, está el conde Karnstein, un aristócrata que vive alejado del pueblo en su castillo. Es un tipo malvado, aburrido de tanto dinero, y que desea diversiones nuevas. En una noche, se le prepara un ritual de magia negra, pero él, asqueado por que todo es mentira, echa a los actores, y furioso, implora a Satanás para que aparezca, y le ofrece una víctima: la campesina atada en el altar. Por esto se le aparece una antepasada suya, que por un mordisco en el cuello, le convierte en un vampiro, lo que le hace muy feliz.

Mientras, en el pueblo han aparecido dos sobrinas de Gustav, el puritano y ley del lugar, que se van a quedar a vivir a casa de su tío. Su tía les advierte que en el pueblo las costumbres son muy estrictas, y que los vestidos escotados que ellas llevan no son compatibles con la reciente muerte de sus padres. En esto, aparece Gustav, que hace una entrada descriptiva de su carácter. Al ver a sus sobrinas con esos vestidos, exclama nada más entrar: "¿Conocéis el 4º mandamiento?: honrarás a tu padre y a tu madre, para que se prolongue tus días en la tierra que el señor, tu Dios, te da." Y todo de un tirón, sin parar. Si eso no es una declaración de principios, que baje Dios y lo vea. Demuestra ser más peligroso que una aguja en un canastillo de un bebé. Vista la escena, las sobrinas empiezan a darse cuenta de donde se han metido.

Frida, que es la melliza más rebelde, se queja en su habitación a su hermana María, ya que su tío les ha ordenado que se acuesten cuando aún es de día. María, la buena de las hermanas, le dice a Frida que se calme, pero por respeto a su tía.

Drácula y las mellizas

Uno de los días en que están paseando con su tía, llegan a casa de una señorita que enseña costura. Esta tiene un hermano, que compone música. Al ver a Frida se enamora al instante de ella. Su hermana se extraña, pues piensa que María tiene un caracter más agradable. Y él le dice que le gusta porque cree que tiene que enseñarle muchas cosas. Pero Frida tiene otras ideas: le gusta el conde Karnstein, impresionada por su título y dinero. Por esto se escapa de casa de su tío y acude al castillo, donde el conde la transforma en vampira. Frida, encantada, se dedica a recorrer los caminos mordiendo a todo ser humano que se encuentra.

En una de las escenas se describe muy bien el caracter de Gustav, por si no ha quedado suficientemente claro. El joven músico, sustituyendo a su hermana para dar clases por encontrarse ella fuera de viaje, ve cómo de pronto entra en la habitación Gustav, furioso y jadeando, que exclama: "¿De modo profesor que no creeis en el demonio?." Y entra en la habitación con un cadáver envuelto en una manta, pretendiendo enseñarlo a las alumnas allí reunidas para que sepan a qué atenerse. A pesar de las reticencias del muchacho, Gustav levanta la sabana del cadáver, y...¿quién es? Pues la hermana del profesor, muerta por la mordedura de un vampiro. El pobre muchacho por poco se muere de la impresión.

Tercera película sobre los Karnstein, y de buena calidad. Merece la pena verla, pues la ambientación está muy conseguida, con buenas interpretaciones. Destacar aquí el papel de Peter Cushing: en esta película, es un ser malvado, casi psicópata, sin ningún tipo de escrúpulos. Aunque quizás no llegue a la maldad y locura del Barón Frankenstein, pues en esta película, al final, atiende a razones, cosa que no sucede con el Barón de la famosa saga. Y una curiosidad: le enseñan cómo matar a un vampiro.

Las mellizas hacen bien su papel, dándole un aire de erotismo al film que en mi opinión no desentona con la historia. El conde Karnstein no es Christopher Lee, eso es evidente, pero Damien Thomas saca un buen aprobado por su interpretación. Lo extraño de la película es el título que le dieron en castellano, supongo que sería para darle más tirón popular, pues en la versión inglesa no se nombra para nada a Drácula, sino a vampiros. Esta manía de cambiar los títulos siempre llevará a confusión.

De todos modos, no le afecta lo suficiente a la película: es muy buena película, y quien busque vampiros, sangre, y sorpresas la va a encontrar.

DVD

Director: John Hough. Intérpretes: Peter Cushing (Gustav Weil), Dennis Price (Dietrich), Mary Collinson (Maria Gellhorn), Madeleine Collinson (Frieda Gellhorn), Isobel Black (Ingrid Hoffer), Damien Thomas (Count Karnstein), Katya Wyeth (Countess Mircalla). Duración aproximada: 87 minutos.