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Dracula (1958)
Por M. Carmen 'Vampy'
A lo largo de mi experiencia, no muy dilatada la verdad, de crítica de los largometrajes dedicados a Drácula, esta primera versión de la Hammer del 58, es sin lugar a dudas y bajo mi humilde punto de vista LA PELICULA.
La acción comienza con la llegada de Jonathan Harker al castillo de Drácula, tal y como se
nos rebela en la obra de Bram Stoker. Pero antes una nota aclaratoria con respecto a este
punto, para aquellos/as que no hayan leído el libro. Esta película, es una adaptación bastante
libre de la obra, como la mayoría de cintas dedicadas al conde. Sin embargo es bastante fiel
en cuanto al espíritu de la misma, así como en la caracterización del conde.
Pues bien, como decía al principio, todo comienza con la llegada de Harker al castillo de
Drácula. Una vez dentro se dirige sólo hacia el interior del mismo, hasta que da a parar con
un salón donde se haya dispuesta su cena y una carta, en la que su anfitrión se disculpa por
no haber podido recibirlo.
Hasta este punto todo va como la seda. Pero cuando Harker por accidente tira una bandeja
al suelo y empieza a recogerla, aparece en escena una mujer bastante sospechosa, que sin decir
palabra se limita a mirar amigablemente al invitado y este muy caballeroso le comunica que es
el nuevo bibliotecario, en contraposición del libro, donde este es un abogado que va al castillo
para terminar el papeleo de una propiedad recién adquirida por el conde en Inglaterra.
La susodicha individua, le pide entonces ayuda para que la libere de Drácula, pero entre
esa revelación y el aturdimiento de Harker, la mujer calla y desaparece corriendo. Es entonces
cuando el bibliotecario se da la vuelta y aparece en escena el mismísimo Drácula, quien muy
cortés se presenta y lo conduce a su habitación. Una vez en esta le hace saber que durante el
día se mantendrá ausente por negocios, (negocios...je,je,je) y este a su vez conoce a la
prometida de Harker por unas fotos que este había colocado ya.
Una vez que Jonathan se queda sólo, la puerta es cerrada con llave desde fuera y es entonces
cuando aparecen más sorpresas, puesto que Jonathan empieza a escribir en su diario sus
verdaderas intenciones, no es el inocente individuo al que nos tenía acostumbrados/as el cine,
sino que sabe perfectamente quien es Drácula y ha venido a destruirlo. Para mi este es un
aspecto realmente bueno ya que parte de la idea de que el espectador conoce lo suficiente al
personaje y no hay necesidad de descubrirlo, lo importante es darle caza.
La siguiente escena gira también entorno a esa idea, puesto que se ve al conde caminado
rápidamente hacia el bosque para lo que sobradamente sabemos...
De nuevo con el supuesto bibliotecario, es despertado por el ruido de la cerradura al girar
la llave y sin ninguna otra cosa más interesante que hacer, abre la puerta y decide
inspeccionar el castillo, dirigiéndose directamente a la biblioteca. Allí se encuentra con
nuestra cada vez más sospechosa amiga que le vuelve a pedir ayuda, hasta que el muy inocente
se la promete dejándose abrazar por la individua que corrobora entonces nuestras sospechas,
mostrando unos afilados caninos que no tiene reparos en dirigirlos al cuello de su incauto
defensor.
Inmediatamente se la quita de encima y a su vez aparece el conde en la puerta con la boca
ensangrentada mostrando su verdadera cara, interponiéndose entre su invitado y su amante, para
que nos vamos a andar con rodeos. Ella intenta otra vez degustar a su víctima pero el conde se
lo impide arrojándola al suelo. En esto que nuestro amigo intenta defenderla, (la verdad yo que
él los dejo haber si se matan, pero en fin) y es apartado de malas formas por Drácula que lo
agarra por el pescuezo y apunto está de enviarlo al otro barrio. Una vez reducido el pobre
hombre, que queda tendido en el suelo semi-inconsciente, se dirige de nuevo a su vampira y se
la lleva en brazos, no sin antes dedicarla una colérica mirada a su huesped, quien pierde el
conocimiento y lo vuelve a recuperar tendido en lo alto de la cama de su habitación.
Al darse cuenta de la metedura de pata que ha cometido y constatar que ha sido mordido en el
cuello, vuelve a coger su diario y a escribir que va a intentar de forma desesperada acabar con
el conde. Una vez hecho esto, escapa de la habitación por la ventana y esconde el diario en un
árbol situado al cruce del camino, para dirigirse al refugio diurno del conde, donde encuentra
al vampiro dormido plácidamente en un sarcófago de piedra, así como a su acompañante.
Muy decidido él, saca la estaca y el martillo y se dirige primero a castigarla a ella.
Mientras le clava la estaca y ante los chillidos de la mujer, Drácula despierta bruscamente,
poniendo una cara de odio comprimido que se torna en satisfacción sarcástica cuando observa
como desde la ventana va anocheciendo. Una vez que han cesado los gritos nos encontramos con que la supuesta
belleza de lo que parecía una mujer joven, se ha tornado en el cadáver de una anciana. Harker,
bastante asqueado, vuelve la cabeza y se dirige al sarcófago del jefe, pero... error, ya no
está ahí, sino en lo alto de la escalera sonriendo de medio lado como diciendo ahora lo vas
a flipar nenito..., cerrando la puerta ante el pánico del desatinado cazador, a quien le
podían haber ido mucho mejor las cosas si hubiera empezado por donde tenía que empezar.
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