PELÍCULAS


El guerrero y la hechicera (The Warrior and the Sorceress) 1984

En un planeta de dos soles, un guerrero sagrado, al que llaman el oscuro, Kain (John Carradine), llega a un pueblo donde hay dos bandos enfrentados para poder controlar el agua de un pozo, que es el recurso más valioso de ese lugar tan árido y seco. Kain ofrece su servicio a los jefes de los dos bandos, al que pague mejor, pero su juego a dos bandas puede ser peligroso. Mientras tanto, uno de los jefes, Zeg el tirano (Luke Askew) tiene prisionera a Naja la hechicera (Maria Socas) porque es la única que sabe hacer una espada invencible pero se niega a construirla.

El guerrero y la hechicera El guerrero y la hechicera

Coproducción de Aries Cinematográfica Argentina y New Horizons Picture, es una de las diez películas (ocho de Espada y Brujería y dos policíacas) que Roger Corman hizo con su productora New Horizons Picture en coproducción con Argentina. A diferencia de 'El último guerrero' (1983), que fue la primera de estas producciones de Espada y Brujería, es menor, y lo será también respecto a 'Barbarian Queen' (1985), que son las dos mejores que hicieron junto a 'Deathstalker II' (1987), los decorados que simulan la fortaleza, las paredes y el pozo se denotan algo artificiales lo que no le favorece. Las luchas a espadas comienzan muy bien, incluso se corta un brazo, pero varían en intensidad durante la película, a veces sin fuerza y garra y mucha teatralidad de movimientos y otras algo más convincentes, pero aunque sin hacerlo plenamente, la lucha final tiene bastante fuerza.

Según parece John C. Broderick, el director, quiso hacer una especie de 'Yojimbo (El mercenario)' (1961) de Akira Kurosawa. El situar la acción en el recinto limitado de la fortaleza le aporta teatralidad, un pequeño teatro de operaciones el cual no logra caer en el desatino total y que a todas luces necesitaría un público en vivo y en directo, el cual es reemplazado por el espectador de video club. Los personajes en general tienen la fuerza justa para quedar algo verosímiles en su papel: tanto Zeg como su capitán de la guardia cumplen en sus papeles de tiranos; también Bal Caz (Guillermo Marin) como un glotón hedonista, en cambio el que se supone personaje principal, John Carradine, varía, un fanfarrón prepotente que lo hace muy lejano del arquetipo heroico de personaje principal. La lástima es que Carradine no logra darle la empatía necesaria para sentir más afinidad hacia su persona, ni la naturalidad necesaria más allá del gesto forzado de canalla. Al igual, la afectación de los gestos lo acerca a la pantomima.

El guerrero y la hechicera El guerrero y la hechicera

Hay guerreros y sangre, desnudos generosos, la protagonista femenina Maria Socas se pasa toda la película con los pechos al descubierto y en tanga, hay una bailarina con cuatro senos, hay un monstruo que surge de la tierra que parece una especie de monstruo a lo Lovecraft con muchos tentáculos, e incluso a una esclava la meten en una urna llena de agua para que se ahogue, que puede quedar como la escena más cruel de la película. Aun así, a veces a la producción le falta fuerza, no consigue elevarse de la mediocridad. La pelea con el pulpo es decepcionante, algo vacío.

Cuando los dos bandos se quieren enfrentar por el pozo de agua y ninguno se decide a dar el primer golpe, espadas en mano, se imita claramente la mencionada 'Yojimbo (El mercenario)' (1961). Según parece John C. Broderick terminó mal con Roger Corman, y este montó la película como le dió la gana y en el fondo creo que ahí está el problema de que la película no funcione muy bien. Los escenarios, exceptuando los calabozos, siempre oscuros por tanto más convincentes, siguen siendo a primera vista muy artificiales, y no es bueno que eso ocurra. En general a todo el conjunto le falta algo para terminar de convencer y no quedar como un entretenimiento dispar. No está muy lograda, que aún así se ve una o dos veces para empezar. En cuanto a la hechicería, es inexistente: en el transfondo queda la idea de hacer la espada sagrada indestructible pero como si no fuera por hechicería, daría igual, no vemos nada sobrenatural ni mágico fuera de lo común.

El guerrero y la hechicera El guerrero y la hechicera

En 1989 en 'Wizards of the Lost Kingdom II', John Carradine haría otro papel parecido solo que oculto tras la apariencia de un tabernero, esta vez en un mundo menos sangriento pero con estilo muy infantil, quizás juvenil, de contar la historia. La argentina Maria Socas volvió a salir en estas coproducciones de Espada y Brujería con Roger Corman, junto a esta, además, 'Wizards of the Lost Kingdom' (1985), de nuevo hechicera aunque con más magia, y 'Deathstalker II' (1987), una amazona y árbitro de un combate de lucha. Junto a este dúo, Anthony De Longis, que es Kief, el capitán de la guardia del tirano Zeg, un Luke Askew el cual está muy alejado de sus papeles clásicos como guardián de prisiones en 'La leyenda del indomable' (1967) con Paul Newman, a De Longis lo veríamos en 1987 en 'Masters del universo' y en 1982 en 'Cromwell, el rey de los bárbaros' una buena producción de Espada y Brujería.

Lo más importante de John C. Broderick, director y productor, está en su labor de productor, quizás de todas ellas la más reconocida sea la de ciencia ficción 'El chip prodigioso' (1987), con Dennis Quaid, aunque también tiene una de auténtico género fantástico, freaks en un circo comandado por un vampiro bestial que se enfrenta a un hombre lobo, 'Aullidos 6' (1991), sexta entrega de la serie de hombres lobos que se originó a partir del éxito de 'Aullidos' (1981), de Joe Dante.

Duración aproximada: 81 minutos.