PELÍCULAS


La casa del terror (1960)

Dos tipos roban un cadaver del cementerio y se lo llevan al profesor Sebastián (Yerye Beirute) dueño del museo de cera. El profesor quiere resucitar a los muertos y como fracasa en su intento, convierte a los cadáveres sacados del cementerio, en muñecos de cera y los expone en el museo. Roban una momia egipcia que dicen se convertía en hombre lobo (Lon Chaney Jr.). El profesor intenta hacerla vivir pero al no lograrlo se va, pero debido a una tormenta la momia revive y al ser noche de luna llena se convierte en hombre lobo, con lo que parece imposible pararla.

Hombre lobo

Cuando llega el profesor el hombre lobo les ataca y mata a uno de sus ayudantes (Alfredo Wally Barrón), pero al no tener mucha sangre se desmaya. El profesor le pone el cerebro del muerto pero al despertar el hombre lobo mata al otro ayudante, y el profesor logra encerrarle en una celda, pero se escapa, deambula por Ciudad de México, y además rapta a la novia (Yolanda Varela) de Casimiro (Germán Valdés), el encargado del museo de cera.

Comedia de terror desde México, dirigida por Gilberto Martínez Solares, con Lon Chaney Jr. haciendo de hombre lobo, que también es la momia pero en este caso de forma muy breve. Su papel de hombre lobo sigue siendo, en sus líneas básicas, tan brutal como lo era en las de Universal y su ciclo de monstruos. La producción, claramente orientada a ser una comedia macabra, es bastante coral: tenemos a Casimiro, un cómico gracioso como era Germán Valdés (sobrenombre Tin Tan) que es el encargado del museo de cera y pelele a manos del profesor, y enamorado de Paquita, la estrella femenina; junto a él, Yerye Beirute, alter ego mexicano de Boris Karloff, haciendo de científico loco que quiere dominar el mundo creando un ejército de muertos resucitados; y el hombre lobo, un Lon Chaney Jr., que como siempre que hizo de hombre lobo, logra hacerlo tan bien como lo hizo en Universal.

Lon Chaney Jr La casa del terror

A decir verdad, esta película entretiene tanto y es tan ingeniosa, aún a pesar de no inventar nada nuevo, que puede que sea mejor que las últimas que hizo la Universal de su reunión de monstruos, y con escenas humorísticas que no desmerecen en absoluto algunas de las vistas en las de Abbott y Costello. El humor en una película cómica con monstruos suele ser tan forzosamente parecido, con sustos inevitables, que no se puede pensar que se imite de alguna forma el humor de un Costello. Lo mejor es que las escenas serias tienen un buen nivel, y vemos cómo el hombre lobo campa de noche por Ciudad de México atacando a todo el que se encuentra, con la fuerza que transmitía Chaney como licántropo, que sólo puede elevar el nivel de esta película: tenemos humor sano, tenemos escenas de horror, y todo bien medido que suele ser un divertimento placentero el verla.

Creo que, junto a la obvia influencia de las películas de terror de Universal que sin duda sin ella esta película no hubiera sido posible, hay dos pequeños homenajes a dos momentos clásicos del terror: uno de ellos es cuando Paquita camina de noche en dirección a su casa y oye pasos a su espalda, que parece evocar la magnífica escena de misterio creada en 'La mujer pantera' (1942) de Jacques Tourneur, con Jane Randolph perseguida por alguien que no se deja ver (Simone Simon) y sólo se oye sus pasos. El otro parece ser, no creo que sea una semejanza forzada, un homenaje a la famosa subida de King Kong por el Empire State Building de Nueva York con Fay Wray a cuestas, pero hecha de forma más grotesca atendiendo al humor de la película, y queda graciosa. Tiene una versión con título en inglés, 'Face of the Screaming Werewolf' (1964), a la cual se le intercaló parte de otra película mexicana, 'La momia azteca' (1957), de Rafael Portillo. Duración aproximada: 82 minutos.

Imágenes

La momia El científico loco Germán Valdés y su paciente Yolanda Varela Yerye Beirute El hombre lobo