PELÍCULAS


El motel del infierno (Motel Hell) 1980

Un motel de carretera vende también carne ahumada, pero es una carne ahumada muy especial. El dueño, Vincent (Rory Calhoun) se dedica a atacar a todos los que van por la carretera para matarlos y usar su carne, que ahuma junto a su hija Ida (Nancy Parsons). En uno de esos accidentes provocados una joven (Nina Axelrod) sobrevive y se queda en la casa con ellos, a gusto con la ferviente religiosidad cristiana de sus anfitriones. Estos tienen un hermano (Paul Linke) que es el sheriff y que se enamora de ella. Mientras tanto, Vincent y su hija se dedican a lo suyo, a hacer carne ahumada de excelente calidad y sabor con el ingrediente secreto.

El motel del infierno El motel del infierno

El motel del infierno está dirigida bien por Kevin Connor, director que debutó en Amicus con Cuentos de ultratumba (1973) y siguió rodando en la compañía con la trilogía del escritor Edgar Rice Burroughs: La tierra olvidada por el tiempo (1975), En el corazón de la tierra (1976), Viaje al mundo perdido (1977). En su haber para el fantástico y el terror también tiene La casa donde habita el diablo (1982) y Los conquistadores de Atlantis (1978). Para televisión rodó una de las versiones de la historia de Frankenstein de Mary Shelley en Frankenstein (2004).

Como buen artesano que es, Kevin Connor sabe cómo mantener la atención y lograr credibilidad, hay algunas escenas espeluznantes de estas víctimas del dueño del motel, en general la película está lograda.

Rory Calhoun era un actor del Hollywood clásico, sobre todo de westerns, que aquí hace un cambio bastante drástico en su carrera dando vida al canibal dueño del hotel.

Su hija en pantalla Nancy Parsons, mujer de orondo aspecto, fue muy popular en esta década de los 80 sobre todo por su papel de Balbricker, la profesora de gimnasia, en Porky's (1981) de Bob Clark, exitosa comedia de estudiantes gamberros a las que le siguió Porky's II, al día siguiente (1983) también de Bob Clark, y Porky's contraataca (1985) de James Komack. Su compañero en el reparto, John Ratzenberger, que es una de las víctimas de la crueldad caníbal de esta familia, también fue muy popular gracias a una comedia televisiva sobre un concurrido bar, Cheers (1982-1993), donde Ratzenberger era el cartero que llegaba al bar a tomarse la birra del día.

Mención al que hace de reverendo, Wolfman Jack, que era reverendo de verdad de una iglesia cristiana de esas típicamente norteamericanas, además de ser cantante y disc jockey. Duración aproximada: 101 minutos.