HAMMER FILMS


Simbología ocultista de La novia del diablo

Invitados y observatorio

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3. Cuando el Duc de Richleau (Christopher Lee) y Rex (Leon Greene) llegan a la nueva casa de Simon (Patrick Mower), el hijo de un compañero de armas fallecido al que prometieron cuidar de su hijo, ven que se está celebrando una pequeña fiesta. Los invitados son en realidad miembros de una secta satánica, es decir, el leit motiv de la película se nos presenta de inmediato.

El criado de la casa es hindú (con todo lo que implica en una sociedad cristiana y no necesariamente sólo como reflejo del Imperialismo británico de la época, al ser nativo de un país con otra religión). Una vez saludados, Simon les presenta a algunos invitados, entre ellos esta:

Gwen Ffrangcon Davies

A todas luces, bizca. Es la actriz Gwen Ffrangcon Davies, que vimos también como satánica en Las brujas (1966) de Cyril Frankel.

La bizquera es una deformidad física que siempre se ha visto como algo maligno o simbolizando lo perverso, los ojos oblicuos ponen nervioso a mucha gente y no sólo ocurre en la tradicción occidental también en Oriente no se ven con buenos ojos, nunca mejor dicho, a alguien bizco. No es precisamente este tema una forma de pensar que el tiempo ha superado, la gente puede pensar que un bizco te puede echar mal de ojo.

Hay zonas, no ya de Inglaterra, en la misma España, el pobre diablo carga con esa culpa toda la vida, normalmente en las zonas rurales parece que está más arraigada esa idea de relacionar la bizquera con ser mala persona dada a sortilegios, brujerías y tendencias hacia lo oculto, no quiere decir que los urbanitas no piensen igual.

Hay que hacer constar que Dennis Wheatley y su obra no han sabido adaptarse bien al transcurso del tiempo. Sus ideas tan a la antigua se reflejaban en su obra, como en este caso, lo que hace que tengan algunos detalles llamémoslos feos.

Como notas a tener en cuenta, para Wheatley satanismo es sinónimo de socialismo e igual de malo, una perversión de la mente humana que hay que erradicar. Durante algún tiempo tuvo simpatías hacia las ideas fascistas y los nazis de su época, hasta que cambió y se quedó solamente con la idea imperialista de Gran Bretaña a la antigua usanza. Aristócrata, elitista, hablaba mal de otras razas (inferiores) e incluso equipara la deformidad física con el mal, tal como hemos visto.

Crucifijo en mano

Protección.

Si nos fijamos bien, su creación literaria, el Duc de Richleau, tan inteligente, tan caballeroso, no es más que un puritano más en la sociedad supersticiosa e intolerante de la Gran Bretaña de su época, que admite sólamente lo que emana de la tradición cristiana, y aunque en esta historia vemos que Mocata (Charles Gray), el lider de la secta satánica, y su gente, actúan de forma tan perversa como el ser más diabólico, llegándose a mostrar realidades que para otro serían simples fantasías, es precisamente este mundo creado por Dennis Wheatley, de valientes héroes aristócratas y perversa gente común y extranjera, los que han hecho que su obra vaya decayendo con el transcurso del tiempo hasta dejar de ser una literatura de moda y consumible por las masas, debido al cambio de mentalidad de la sociedad actual.

Invitados satánicos

Desde invitados africanos, hindues e incluso alemanes.

El retablo de invitados, que suman 13, gran número simbólico, que vemos en la casa de Simon abarca desde alemanes hasta (seguramente) algún dirigente africano y ciudadanos hindúes, entre otros. No es un invento nuevo ese retablo de fieles satánicos de distintas nacionalidades.

En La semilla del diablo (1968) vemos invitados satánicos que son, además de occidentales, japoneses y africanos, pero en lo que en la película de Roman Polanski, mejor dicho, en la novela de Ira Levin en que se basó la película de Polanski, era solamente una circunstancia para revelar que la creencia en el angel caído era universal y no se restringía a un sólo país o a una sola nacionalidad, en el caso de Dennis Wheatley tiende más a producir el efecto de alarma ante las peligrosas creencias, de por sí, que tienen que tener los extranjeros que visitan Inglaterra, y en este caso Duc de Richleau, el aristócrata valiente y anglosajón, tiene que pararlos a todos para bien de, no sólo los ingleses, sino de su clase social.

De forma aislada, esta novela y otras del autor no serían nada más que novelas de terror sin más historias, para algunos puede que sólo literatura barata, vendible, pero viéndola en conjunto de toda su obra emanan ideas de una forma de pensar elitista, racista e intolerante y hay autores que funcionan bien para una época, no en otras.

Afortunadamente viendo sólo esta pelicula no descubrimos nada de eso y se puede ver de forma más agradable como una película de terror, aunque tampoco es que saliera especialmente bien, pero sin necesidad de tragarse apologías de ninguna clase.

Volviendo al tema de los símbolos, que al fin y al cabo es el motivo de este artículo, y no las creencias políticas ni sociales de Dennis Wheatley, cuando Richleau, Rex y Simon suben al observatorio que Simon tiene instalado en una de las habitaciones superiores, el suelo está "decorado" con un símbolo esotérico aparentemente sin significado concreto, que no es de Levi pero sí un círculo goético, que según Simon solo sirve de decoración al igual que los grabados de las paredes. Pero Richleau sabe que no son sólo decorativos, como descubrirá más tarde.

En el observatorio

Simon

La decoración del observatorio está repleto de símbolos. A la espalda vemos lo que parecen pantáculos y símbolos apocalípticos de Eliphas Levi.

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Los siete sellos del Apocalipsis

Los símbolos que decoran una de las paredes del observatorio y que vemos a la espalda de Simon se incluye dentro del último capítulo de Dogma y ritual de la Alta magia, capítulo XXII, y mostrados aquí.

Son los siete sellos del Apocalipsis de San Juan, pantáculos, que se explican por la analogía de los números, de los caracteres y de las figuras del Tarot. Son los siete genios de las mitologías antiguas, con las copas y las espadas del Tarot.

Levi afirma que el dogma, oculto bajo estos emblemas, se perdió porque el Apocalipsis, como todo en la Biblia, desde el Génesis hasta el Apocalipsis, está escrito en lenguaje cabalístico, un lenguaje olvidado aunque no perdido gracias a los maestros de la filosofía oculta, y ese origen cabalístico y por tanto, la ciencia que albergaba, fue sustituido por la simple fe, hasta perderse el verdadero sentido original. Los textos sagrados leídos al pie de la letra y de forma material no son más que "un inconcebible tejido de absurdos y de escándalos" (sic).

El sentido real reposa en la cábala. La cábala reposa en el dogma de la magia. Seguramente, afirma Levi, fue el gnosticismo el que alejó a la Iglesia cristiana de la cábala y del Tarot. El Tarot, parte fundamental de la cábala, está construido con alfabeto cabalístico: Bastos, Copas, Espadas y Pantáculos (llamados vulgarmente Oros). Todas las religiones dogmáticas, entre ellos la masonería, la rosa cruz, han salido de la cábala.

En La novia del diablo no hay nada de ritos cabalísticos ni parecidos, lo que da a entender que la doctrina de Mocata y sus acólitos, a pesar de adorar a Satán como se ve claramente en los ritos que celebran, está influenciada también por la Cábala y otras doctrinas ocultas, como quizás, y aventuro, por la religión druida. Esta mezcolanza es muy típica del satanismo tradicional, y parece ser así por estos indicios que vemos.

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Mientras hablan, Richleau oye unos ruidos y encuentra esto: un gallo y una gallina preparados para el sacrificio ritual. Es el motivo de que Richleau se de cuenta de que se prepara una ceremonia satánica, donde Simon participará, aunque Richleau no sabe, por ahora, que en esa ceremonia Simon será bautizado como hijo de Satán, Mendes al fin y al cabo.

Gallina y gallo

Aunque el gallo o la gallina son usados por distintas formas de ritos y religiones paganas como el vudú y la santería (eso de satánico debería de mirarse bien, que es diferente (1)) es costumbre en ritos satánicos incluir un poco de su sangre.

En Los misterios de la Kabbala Levi incluye una lista de grabados de unos ídolos de Samaria, lugar de residencia de los llamados samaritanos bíblicos, que muestran ídolos que formaban parte de la teología olvidada de los hebreos, la Cábala, y que se perdió en el tiempo hasta que Levi la encontró. Entre los grabados está Succoth Benot, la gallina o gallo negra de los brujos, que es la que vemos en esa escena de La novia del diablo, que en la película es un gallo:

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Succoth Benot

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Más tarde, vuelven al observatorio buscando a Simon que ha desaparecido, y encuentran un libro, La clavícula de Salomón, un grimorio del siglo XVII, que contiene descripciones de espíritus y conjuros. El que tiene Simon por lo visto es un incunable, es decir, un original de valor incalculable como afirma Richleau (actualmente se pueden encontrar copias en cualquier librería de temas esotéricos) (2).

Con La clavícula de Salomón

Y seguidamente vemos la aparición de un ser maléfico surgido de pronto del círculo goético del observatorio. Esta escena es una de las más conseguidas y en cierto modo simbólicas, junto al clímax final de la película. Nótese que el ser infernal también tiene un defecto físico en los ojos.

Ser infernal

Su presencia podría ser una referencia oculta a Rollo Ahmed, ocultista jamaicano amigo durante un tiempo de Dennis Wheatley, que podría contradecir las críticas hacia sus ideas de superioridad racial, pero no es así.

En el círculo goético

Aqui lo vemos en un plano más alejado surgiendo del círculo goético y a Richleau a punto de tirarle un crucifijo para que desaparezca.

Macho cabrío

Tras tirarle el crucifijo, el espíritu se fue por donde vino para nunca más volver, con el crucifijo como puerta de seguridad.

Nota aclaratoria:

(1) No es lo mismo pagano que satánico. Pagano es lo precristiano o lo no cristiano, y satánico es post-cristiano ya que fue la Iglesia cristiana la que inventó el término de Satán, satanismo y sus variantes para calificar a las religiones no cristianas. Invocar a Bondye, dios vudú, no es satanismo, invocar a Satán sí, pero hay que tener en cuenta la imagen de Satán de donde surge, de la unión de dioses paganos que hizo la Iglesia católica para demonizar las religiones paganas. El Pan griego, el Amón egipcio, los principales dioses paganos se convierten todos en satánicos, en algo "malo" de por sí, para la Iglesia Cristiana, cuando en realidad en los ritos todo se reduce a bueno y malo, buena magia, mala magia, buenas o malas intenciones. El cauce para lograrlo es irrelevante.

Eliphas Levi, en Dogma y ritual de la Alta magia afirma que el gran iniciador del cristianismo (sic) llama a las corrientes religiosas de su época de diablo y Satanás para manifestar la putrefacción (lo podrido, lo que se extingue) en contraposición a su "Buena Nueva".

(2) W. Wynn Westcott, fracmasón y ocultista, en su Introducción al estudio de la Kabbalah, escrito en 1910, señala que el tratado llamado Las Clavículas del Rey Salomón es, desde luego, un fraude medieval.

Mocata


Creado el 12 abril, 2014.