Take Shelter (2011)

Un hombre casado y con una hija comienza a tener sueños extraños y visiones de apocalipsis con una enorme tormenta y entiende que va a suceder algo terrible. Por ello, comienza a ensanchar su refugio para tornados, para disgusto de su mujer. Además, no está seguro de si hace bien, y como tiene antecedentes familiares de esquizofrenia paranoide, su madre, cree que él también ha heredado la enfermedad. Pero todo indica que quizás no sea así, y sigue con su obsesión del refugio para él y su familia, y todo lo necesario como máscaras anti gas.

Take Shelter

Dirigida por Jeff Nichols, que surge del cine indie y rueda con el estilo propio del cine indie que generalmente es un cine insulso para gente que no tiene vida, un suspense melodramático con el principio de que hay que esperar al final a ver qué pasa, que no se puede decir lo que pasará. Hasta ese momento la película discurre como un melodrama con algún toque de misterio con unas imágenes algo inquietantes, casi anecdóticas en toda la trama, y la fantasía de esas visiones de rayos y tormentas eléctricas.

En general se sale un poco de lo normal dentro del fantástico, pero es como un espejismo con buena fotografía y una buena realización, porque en el fondo todo es bastante normalito con preocupaciones convencionales y más materialistas como el dinero e incluso la de normas de seguridad para hacer el refugio.

Con una atmosférica BSO acorde con la presencia de un misterio, y bien interpretada, sobre todo por la pareja protagonista, sobrios y competentes Michael Shannon y Jessica Chastain, pero eso no puede serlo todo, es además demasiado larga para, supongo, aumentar la incertidumbre, pero llega un momento en que cansa y no sabemos qué estamos viendo, si nos estaremos tragando un melodrama enmascarado en el fantástico, o al revés, fantástico con algo de melodrama: la medida tiende a lo primero, al melodrama, y lo segundo nos lo recuerda a veces la música y otras veces los movimientos de cámara. Tiene que pasar más de una hora para que suceda algo que sirva de catalizador a tanta monotonía costumbrista, y personalmente es algo que no me suele valer el que haya que esperar a ver qué pasará, y en este caso se cumple esa máxima. Si te dicen el "qué" pero no el "por qué" es que algo falla.

Duración aproximada: 121 minutos.

Blu-ray