PELÍCULAS


Un hombre lobo americano en Londres (An American Werewolf in London) 1981

Dos turistas americanos (David Naughton, Griffin Dunne) viajan por la campiña inglesa y son atacados por un lobo. Uno de ellos, Jack, muere y David queda herido y lo ingresan en el hospital. En realidad el lobo era un hombre lobo, por lo que el americano comienza a tener sueños extraños, ve el fantasma de su amigo que se le aparece diciéndole que se convertirá en hombre lobo. David se va a vivir con la enfermera (Jenny Agutter) pero David se convertirá en hombre lobo y comenzará a matar. Sus víctimas se le aparecen para decirle que debe morir para no matar a más gente. La enfermera quiere salvarlo. Y la policía comienza a pensar que un hombre lobo está en Londres.

Un hombre lobo americano en Londres

John Landis dirige este ochentero clásico de licántropo, extravagante mezcla de horror y comedia de un turista americano que se convierte en hombre lobo y que resultó todo un éxito. Ni el tiempo le ha quitado parte de la chispa original que tenía, tampoco ha logrado el tiempo arruinar los estupendos efectos especiales de maquillaje de transformación licántropa, que pienso son los más logrados que se han conseguido hacer en una película, junto con los que se ven en Aullidos (1981), de Joe Dante, otro clásico ochentero de licántropos. Junto al transtornado David Naughton está Jenny Agutter, coprotagonista junto a Michael York [La isla del doctor Moreau (1977)] en la futurista La fuga de Logan (1976) de Michael Anderson.

Las calles de Londres de los años ochenta, las tribus de punkis, el cine porno, son marcados retratos ochenteros, de una época de creatividad musical tanto como libertad sexual, que Un hombre lobo americano en Londres recoge junto a las andanzas de ese hombre lobo americano por Londres. Tiene, sin quererlo, tal como se concibió simplemente retratando su época, un aire entrañable a la vez que añejo, carisma antiguo de una época que se diluyó y no queda apenas nada. En cierto modo, podría ser hasta una obra maestra. De esas películas que hay que ver. Duración aproximada: 97 minutos.

DVD