Wolf Creek (2005)

Unos jóvenes están de turismo por Australia y quieren ir a ver un cráter que hizo un meteorito hace millones de años en el lugar llamado Wolf Creek, un sitio muy apartado en pleno desierto al que llegan en automóvil. Una vez visto deciden irse pero el auto no arranca por lo que deciden pasar la noche dentro del auto. Entonces llega un lugareño que les ofrece ayuda y los remolca hasta su campamento situado kilometros más al sur. Una vez en el campamento, situado en una vieja mina abandonada, cenan y duermen, sin saber que el despetar será una pesadilla.

Producción australiana del director Greg Mclean, con la que se dió a conocer a nivel mundial. Se encuadra dentro del cine de torturas, porque básicamente es eso, que con tanta fuerza irrumpía por aquellos años influenciado por los crueles clásicos de los años 70 como 'La matanza de Texas' (1974) de Tobe Hooper o 'Las colinas tienen ojos' (1977) de Wes Craven, que motivaron remakes confesos y directamente influencias marcando unos cánones del género que a medida que pasa el tiempo se han ido incluso radicalizando aún más (esta es una muestra de ello) y adueñándose de las pantallas de cine encausando básicamente el cine de terror en ese sentido alejándose de la monotonía de mediocridades de corte psicokillers enmascarados que inundaban las salas de cine en los años 90, que a su vez tenían su génesis en las influyentes sagas surgidas por los clásicos 'La noche de Halloween' (1978) de John Carpenter, 'Viernes 13' (1980) de Sean S. Cunningham o 'Pesadilla en Elm Street' (1984) de Wes Craven (es curioso que Wes Craven uno de los artífices del género no lograra más que hacer una franquicia rentable de su saga Scream).

La realidad más cercana crea los monstruos de este "nuevo" cine de torturas mostrando a veces ideas más radicales aun que las influencias de las que provienen. En 'Wolf Creek' tenemos este tipo de situaciones opresivas de pánico, personas impotentes encerradas en algún habitáculo a expensas del psicópata de turno, en este caso un australiano de los típicos con gorro vaquero y tatuajes adicto a la tortura y los asesinatos. En general la película logra transmitir la sensación de opresión y de pánico que emana del sufrimiento de las víctimas, lo que ya es un logro. En cierto momento quizás puede ser un poco irritante que sea la propia víctima la que se ponga en situaciones de peligro sin necesidad, como cuando Liz una vez libre decide volver de nuevo al campamento en una actitud que raya la inconsciencia más flagrante que se puede entender precisamente como la osadía de la juventud o un mero truco argumental. No importa, el hecho es que el resultado supera la media y es bastante dramático dentro del contexto del horror. La fotografía oscura ayuda en este sentido logrando un recinto claustrofóbico ideal para estas situaciones.

La escenas finales en la carretera con la joven Kristy ensagrentada claramente evocan aquella en que Marilyn Burns haciendo de Sally huía despavorida, en este caso tienen más sentido y podría resultar incluso ajeno a toda influencia dado los terrenos desérticos en que se sitúa la acción.

Greg Mclean es un buen y prometedor director y aquí lo demuestra. Rodó la segunda parte en 2013, 'Wolf Creek 2', donde el actor australiano y desconocido por estos lares John Jarratt repite como el psicópata Mick Taylor, personaje que pasa a formar parte de los asesinos en serie del cine por su exacerbada crueldad, aun sin hacer nada especial o diferente a lo que podría hacer cualquier psicópata de estos, como podría ser el Jigsaw de la saga Saw, o remontándonos más lejos en el tiempo el mismo Leatherface ensartando en el pincho de carne a la pobre Pam (Teri McMinn). Como tentempié a la segunda parte, Greg Mclean hizo una monster movie también de bastante calidad llamada 'El territorio de la bestia' (2007) sobre un cocodrilo gigante de Australia.

DVD

Director: Greg Mclean. Intérpretes: John Jarratt (Mick Taylor), Cassandra Magrath (Liz Hunter), Kestie Morassi (Kristy Earl), Nathan Phillips (Ben Mitchell). Duración aproximada: 104 minutos.